¿Alguna vez has sentido que plagias algo?
Todo el tiempo. Mis canciones siempre reflejan lo que estoy escuchando en el momento que las compongo. Mis primeras canciones (años antes de Café Tacvba) están influenciadas por el primer disco de La Unión. Las que compuse para el primer disco de Café Tacvba tienen secuencias de acordes que, si bien no son idénticas, recuerdan mucho a las utilizadas por Johnny Marr en las canciones de los Smiths. Podría seguir dando ejemplos, pero creo que se entiende el punto.
He desechado canciones que creo que son plagios descarados a mis compositores favoritos, pero cuando alguien llega a escucharlas, no encuentra la referencia ni aun insistiéndole. Esas canciones desechadas son reincorporadas como propuestas y han logrado pasar el filtro de crítica de mis compañeros. Hay veces que creo mas en su visión que en la mía propia.

¿Es el ego un móvil indispensable para hacer público lo que haces?
Si. El asunto es que cuando se dice EGO parece una palabra peyorativa, cuando podría no serlo. Un día mi pareja me sorprendió diciéndome: “que ego tan sano tiene Neil Young” o algo que sonaba a eso (¿o sería “que buena relación tiene con su ego Neil Young”?). Esto en relación al Box Set que acaba de sacar el cantautor gringo, en donde aparece toda su historia musical y aun más. Nunca he escuchado a nadie quejarse de que Neil “se cree mucho” porque hace esas cosas. Al contrario, se lo agradecen.

 


¿Es cierto ese cliché de que para un artista las ideas vienen en cualquier momento, aun cuando está en el baño?
Si, al menos en mi caso. Las ideas te pueden llegar en el momento más inesperado. Por eso yo cargo siempre una libretita y un lápiz, para anotar cualquier burrada que se me ocurra. Ya veré después si era una burrada o no. Un día una tonada con todo y letra me despertó en la noche. Corrí a mi walkman grabadora y la grabé. Al otro día al escuchar la grabación me encontré con el sonsonete que me despertó: “no me hubieras dejado esa noche, porque esa misma noche encontré un amor”. Si no lo hubiera vivido yo, no lo creería.

¿Si tuvieras que matar a alguien, para después tomar su personalidad (con todo y su talento), a quién matarías?
Esta es difícil de contestar. Como me gusta la literatura y la música tendría que matar a varios, o dos al menos. ¿Se vale? Podría matar a Ray Davis y a Elliot Smith, por el talento, pero no por la personalidad. Lo aderezaría con el asesinato de Kurt Vonnegut, y creo que ahí si me quedo con el paquete completo: la personalidad y el talento.

Ok, dos de los mencionados ya están muertos. Tendríamos que aplicar otro método de robo de la personalidad.

¿Alguna vez has dicho que leíste un libro, para no quedar mal, aun sin haberlo hecho?
Sí. El libro fue “Donde yo no estaba” de Marcelo Cohen. La culpa no fue tanta pues lo dejé en la página 100 y el libro es un tabique de 700. Preferí mentir a explicar porqué había claudicado. Mi intención siempre ha sido retomarlo, pero hasta la fecha no lo he hecho. Algún día lo haré.

Con lo que sí tengo mucha culpa fue en mis años de prepa en donde tenía fama de ser un erudito del rock y alguien me preguntó si había visto “The Song Remains the same” la película de Led Zeppelin en vivo. Yo dije que si. Ya había leído varias cosas de la cinta, pero una cosa que era muy obvia nadie la mencionaba en los reviews. Yo no sabía que John Paul Jones, bajista de esa banda, también tocaba el teclado. La película no era muy fácil de ver, la ponían en ciclos de cine muy de vez en cuando, así que estuve a salvo hasta que apareció alguien que sí la había visto. Al tratar de platicar conmigo se notó que yo no tenía idea de nada. Aún me da vergüenza acordarme.